Libres Del Espiritu De Mentira

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer… cuando habla mentira, de lo suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” Juan 8:44.

La verdad es que todos hemos mentido, en alguno o varios momentos de nuestras vidas, y también hemos sido víctimas de personas mentirosas y de sus engaños. Así como la oscuridad es ausencia de Luz y el pecado es ausencia de Dios; la mentira es ausencia de verdad. La verdad no es un sentimiento, ni una emoción. La verdad es una persona y se llama Jesucristo. Él dijo: “yo soy la verdad” (Jn. 14:32), y también dijo: “El que me sigue no andará en tinieblas.” (Jn. 12:6). Entonces el ser o no ser engañados y engañosos, se encuentra en el centro de una batalla entre dos reinos que se pelean desde antes de la creación. El espíritu de mentira lleva a la persona a andar en tinieblas, oscuridad y error.

¿Qué es una mentira? La mentira es una afirmación de algo falso, y la negación de algo verdadero. En determinadas situaciones agudas, llega un momento en donde la persona y la mentira se unen de tal manera, que el mentiroso cree sus propias mentiras y se vuelve uno con ellas. Ese fue el comienzo de la caída de Satanás: creyó su propia mentira. “Pero tú dijiste en tu corazón: Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono… me haré semejante al Altísimo.” (Isaías 14:12-14). La mentira está atada a la rebelión. No existe rebelión sin mentira, ni mentira sin rebelión. Si hoy no te levantas en guerra contra la mentira y la destierras, ella se levantará contra ti y te desterrará. ¿Cómo podemos vencer el espíritu de mentira en medio de un mundo en donde mentir y ser mentirosos es la regla? El conocimiento de la verdad, no como información, sino un encuentro con la verdad, que es Jesús, puede cambiar hoy tu ADN, y transformar tu naturaleza caída y pecaminosa. “Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.”

LA MENTIRA Y SUS CONSECUENCIAS

“Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento”. Proverbios 12:22

Estas son algunas consecuencias de la mentira: La mentira lleva a la persona a vivir en una celda, presa por sus palabras y las consecuentes acciones. “Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.” (Mt. 12:37). También destruye la confianza y la credibilidad. Toda confianza está basada en una relación, así que cuando se destruye la confianza, también se destruye y se rompe la relación. Destruye hogares y matrimonios, aleja a padres e hijos, desata guerras, pobreza, dolor y muerte. Algunos se hicieron ricos mintiendo y robando, pero solo se enriquecieron en lo material, casi todo lo demás… lo perdieron. Toda mentira está ubicada en un lugar de tinieblas, porque en las tinieblas nada es visible, y todo está escondido. Ante la luz, todo es visible. Esta es la seguridad de una mentira y un mentiroso: ubicarse donde nadie los pueda ver, o nadie lo pueda chequear. Existen varios tipos de mentira, y aunque todas tienen un origen pecaminoso, tienen diferentes consecuencias. Una verdad a medias, es una mentira. La exageración, es un dicho que traspasa los límites de lo verdadero o lo razonable, es decir, algo más grande de lo que realmente es. Tergiversación, es desfigurar o interpretar erróneamente palabras o eventos. Aquí se ubican las personas que siempre entienden todo mal, todo al revés y según su conveniencia. Entonces, no solo mentimos por lo que decimos, sino también mentimos por lo que creemos, o pretendemos creer. Otro tipo de mentira es la adulación, que significa alabar o hacerle creer a alguien que es algo que en realidad no es, para sacarle un provecho o una ganancia. La mentira delirante, es aquella que es completamente inventada, fruto de la ficción y de la imaginación de su autor. Generalmente no tiene mucho sentido y es relativamente fácil de detectar. Pero existe un nivel mayor de mentira y es la mentira destructiva. Aquí se ubica el falso testimonio, que Dios aborrece profundamente. La mentira destructiva es el nivel más alto de engaño, por su alto contenido de maldad.

LA MENTIRA Y LAS EMOCIONES.

“No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno”. Colosenses 3:9-10

Dentro de los tipos de mentira, existen tres tipos de engaño que están fuertemente relacionados al desarrollo de la personalidad y a las emociones de un individuo y que están disfrazados o camuflados. Cuando no los identificamos como tales, seguimos siendo engañados al pensar que se trata de sentimientos o complejos. El autoengaño: es pretender que yo mismo crea algo, que en el fondo sé que no es verdad. La persona que se auto engaña, se hace daño a sí misma y como consecuencia de evadir permanentemente la realidad, experimenta retraso y postergación en su vida personal, espiritual, familiar, ministerial y económica. (1 Sam. 15:12-13). Los grandes errores de Saúl, fueron consecuencia de que se auto engañaba intentando convencerse de que lo malo que hacía, era bueno. Otra mentira, se llama “baja autoestima”. Esto no es más que una visión completamente distorsionada por el diablo acerca de quién soy y qué soy y una puerta abierta para vivir una vida infeliz. ¿Sabes quién eres tú? ¡Tú eres un hombre/mujer de fe! creado según la imagen y semejanza del mismo Dios. Según Él, eres “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios.” (1 Ped. 2:9 NVI) y estás revestido de todo poder y autoridad. Te fueron dadas todas las riquezas del cielo y la tierra. Te fue dado poder y autoridad para vencer toda fuerza del infierno y ser feliz. ¡Si Dios sacó a Gedeón de la mentira de la baja autoestima, también te puede sacar a ti! Por último, el “complejo” de superioridad. Mical sufría de este problema. Se creía tan superior que miraba a los demás desde una ventana. Es la persona que está solamente centrada en sus lados “buenos” obviando e ignorando completamente su lado negativo (verdad a medias). Mira y valora a los demás con desprecio, pero por dentro es alguien que sufre de inseguridad y necesita llenar ese vacío con aplausos y reconocimientos.

LA MALDICIÓN DE LA MENTIRA.

“Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos” . Proverbios 6:16 – 19 (NVI)

Estas son algunas de las características de la mentira: el grado de gravedad de una mentira en cuanto a pecado, se pesa por la carga de maldad que porta y el daño que intenta provocar. De las siete cosas que Dios detesta, tres tienen que ver con mentir o distorsionar. Dios no es hombre. El hombre caído adquirió en su naturaleza la mentira como parte de su ser, y todos hemos experimentado la mentira en mayor o menor medida. ¡Pero Jesús vino a cambiar nuestra naturaleza caída por una nueva identidad del cielo! Por otro lado, una mentira siempre encubre a otra acción pecaminosa y otras intenciones. Cuando una persona mentirosa es descubierta o expuesta, se pone a la defensiva, y casi siempre, siguiendo sus instintos, trata de tapar la mentira inicial, con una mentira mayor. La mentira para muchas personas es un refugio desde donde pueden evadir realidades, ocultar intenciones, y esconderse. A la persona con un espíritu de mentira, le cuesta mantener relaciones estables y duraderas, porque junto con un espíritu mentiroso, se manifiesta un corazón poco sincero, y tarde o temprano, así como el agua llega al mar, todas las mentiras se enfrentan a la luz de la verdad. Algunas personas cuando son descubiertas en su mentira, manifiestan violencia y generan una conducta agresiva y vengativa, así que ahora no solo es mentiroso, sino también rencoroso. Un ejemplo de esto, fueron los hermanos de José. Luego de haberlo tirado en una cisterna y de haberlo vendido, le contaron a Jacob, su padre, la historia de que José había sido devorado por las bestias del campo. Aquel que siembra palabras de mentira, cosechará mentiras. Jacob engañó a su padre Isaac, y sus hijos lo engañaron a él. La mentira también es una maldición generacional que involucra a padres e hijos sin distinción de razas o condición social.

LAS CONDUCTAS MENTIROSAS.

“De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira”. Salmos 119:104

¿Por qué mentimos? El hombre sin Cristo, pertenece a una raza de naturaleza caída y pecaminosa, gobernada y liderada bajo la paternidad del diablo. Pero haciendo un enfoque más cercano al alma y sus razones, el hombre miente por hábito, o por una atadura a la mentira, o por un trastorno de personalidad, que no es otra cosa que una posesión demoniaca. Si es por hábito, la persona simplemente miente porque es parte de sus costumbres hacerlo. Es parcialmente consiente, pero no puede evitar hacerlo. La mentira se convierte en una necesidad, miente en las cosas grandes y en las pequeñas. Algunas veces la mentira se trata de pequeñas distorsiones, pero son mentiras al fin. Otros mienten por conveniencia. Son plenamente conscientes de la verdad y la realidad, pero han experimentado atajos previos a causa de distorsionar la verdad, y prefieren seguir el camino de la mentira por conveniencia. Otros mienten debido a una conducta obsesiva originada por una posesión demoniaca. Dentro de este grupo se encuentra la mentira psicótica, fruto del delirio y la desconexión absoluta con la realidad, la mentira perversa, que falsea dichos y hechos, y la mentira neurótica, quien miente procura con esa conducta llamar la atención. Lo único que puede liberar a una persona que se encuentra dominada por una conducta obsesiva, es el poder sobrenatural de Dios y la transferencia de un nuevo ADN. La verdadera raíz de esta conducta, solo puede ser arrancada por las manos del Dios todopoderoso. Quizás alguien en tu entorno o tú mismo estés sufriendo por causa de un espíritu de engaño y mentira que te atormenta y quieres salir, pero no puedes aunque lo has intentado en varias oportunidades. ¡El Espíritu de Dios está aquí ahora para que dejes de ser esclavo de toda mentira!

ACCIONES MENTIROSAS.

“Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró”. Hechos 5:3-4

La mentira es un camino de muerte, y esta es la triste historia de dos personas que no supieron detenerse a tiempo. En este caso, el juicio de Dios no se desató por las palabras mentirosas, sino por las acciones mentirosas. Podemos mentir con lo que decimos, pero también con lo que hacemos y aparentamos ser. En dos oportunidades las Escrituras mencionan la frase “Satanás llenó tu corazón”. Uno fue Judas, y los otros fueron Ananías y Zafira. La palabra “lleno” viene del griego “pleroó” que significa “completar o llenar hasta arriba, desbordando”. Toda gran mentira, comenzó siendo una mentira pequeña, pero fue algo que no se detuvo, porque no se quiso detener. Toda división comenzó con pequeñas grietas de disconformidad, la ruptura de un hogar, por ejemplo, no se produce de un día para otro, es un proceso, un camino: “Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte.” (Prov. 16:25) Luego de la ofrenda de Bernabé, Ananías no quiso ser menos. La primera gran mentira con la que llenaron su corazón, fue hacer cosas correctas, pero con motivaciones incorrectas. En este caso, no se trataba de dar, sino de lo que dijeran sobre ellos por dar. Una de las cosas que el mentiroso no puede dimensionar es el alcance, el efecto y las consecuencias de su mentira. Ananías y Zafira tenían un espíritu independiente. Estaban con los apóstoles, pero no eran de los apóstoles. La unción apostólica expone muchas de las intenciones del corazón, porque Dios le ha otorgado una doble porción de autoridad y gobierno. Hoy muchas personas se engañan y engañan a otros aparentando ser espirituales, cuando en verdad no lo son. Pero así como la mentira es un camino de muerte, ¡la verdad sana y transforma! ¡El amor de Dios hoy puede arrancar las motivaciones equivocadas, y poner las motivaciones correctas!

Hoy quiero decretar sobre tu vida, palabras de liberación para que toda influecia externa, interna, familiar, generacional, de mentira, sea arrancada y destruida en su propia raíz. Declaro sobre tu vida:

  1. Que hoy es cambiado tu ADN y naturaleza caída, por un nuevo hombre según su justicia y su verdad.
  2. Que toda palabra mentirosa que vino contra ti, o que salió de tu boca, es arrancada, quitada y removida. ¡Se anula el poder de la mentira en el Nombre de Jesús!
  3. Que toda maldición generacional de mentira y engaño por las acciones de tus ancestros, hoy son revocadas y anuladas por el poder de la sangre de Jesucristo!
  4. ¡Que los complejos como tales, no son otra cosa que una mentira y una distorsión del diablo acerca de quién realmente eres!
  5. Que hoy se desata sobre tí identidad, paternidad y hago una transferencia de mi espíritu a tu espíritu para que te levantes como lo que en verdad te he llamado a ser y hacer.
  6. Que pongo en ti balance, y mucha seguridad para que en todos los días de tu vida ¡nadie te pueda hacer frente!
  7. Que si fuiste lleno de palabras, acciones, mentiras u omisiones, hoy tu corazón se vacía de todo eso.
  8. Que hoy tus motivaciones son purificadas. Ya no serás esclavo de querer demostrar o aparentar. ¡Nunca más el engaño y la mentira serán parte de ti! ¡Amén!
  9. Que todo espíritu del infierno alojado en cualquier parte del cuerpo o del alma, es desterrado en el Nombre de Jesús y por su poder ¡ahora!
  10. Que toda falsa identidad, o deseo compulsivo de evadir la realidad ¡es retirado de tu vida ahora mismo!
  11. Que es puesto en tu vida el querer como el hacer, por tanto hoy te declaro ¡completamente libre para siempre! Se cierran las puertas que dieron lugar a la mentira, y se abren las puertas para que de ahora en adelante, ¡fluya solo la verdad!
  12. Que toda influencia de palabras o personas mentirosas que trajo engaño, prisiones, retraso y dolor, hoy es anulada en el Nombre de Jesús. Que se desata la luz de la verdad, y hoy toda mentira saldrá a la luz de mi Presencia. En el Nombre de Jesús: ¡Amén!